Guadalupe Pineda arrancó suspiros y euforia al público de la Alhóndiga. Cantó sus éxitos y algunos estrenos en un concierto en el que recibió un reconocimiento de Mini Caire, directora del Cervantino.

Guadalupe Pineda tuvo un cálido recibimiento en la Alhóndiga de Granaditas, en la tercera noche de la edición 35 del Festival Internacional Cervantino, en la cual recibió un reconocimiento de manos de la directora de la fiesta cultural, Mini Caire, por sus 33 años de labor artística.
Al inicio del concierto, la cantante dijo sentirse alegre por volver por segunda ocasión a este recinto tan especial, y agradeció al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, al estado de Guanajuato y al público, por la maravillosa oportunidad de estar ahí.
Con un escenario repleto de músicos, entre ellos Leysa Reyes en la dirección musical y piano, los hermanos Jaime y Sandra Lomelí en el coro y Alfredo Matos en la guitarra, entre otros, durante más de hora y media Guadalupe Pineda dio gusto a todos sus seguidores.
Desde las baladas más románticas, tangos, boleros y trova, hasta canción de música ranchera, la intérprete seleccionó para su programa algunos clásicos que forman parte del bagaje musical de todos los mexicanos y que generaron el aplauso entusiasta y no pocos suspiros entre el público.
Temas como Todo cambia, Coincidir y Mucho corazón, canción escrita por Reyli Barba especialmente para Pineda, así como los popurrís de boleros y tríos famosos, generaron la euforia de la gente, que aplaudió, cantó y vibró junto con el intérprete, a quien en algunos momentos se le vio conmovida por la abierta entrega de los asistentes.
Dentro de los estrenos de la noche estuvieron las melodías: Guerrero de luz, del cantautor Paco Padilla y un singular arreglo, Cuando sale la Luna, de José Alfredo Jiménez. La artista dedicó la primera a aquellos hombres que van luchando por la vida, "algunos famosos como Martin Luther King, Ganghi, la Madre Teresa de Calcuta y otros anónimos".
El arreglo Cuando sale la Luna es un estreno que resultó de la mezcla de ritmos árabes y españoles, con un toque de huapango.
Uno de los momentos más memorables de la noche fue cuando Guadalupe Pineda recordó la labor del guanajuatense José Alfredo Jiménez: "no sólo son héroes los que lucharon en las batallas, también lo son los que dejan un legado cultural", dijo y en seguida cantó Un mundo raro, provocando una nueva ovación del público.
En lo que parecía el fin del concierto, la cantante se despidió del público, quien al coro de "otra, otra" la hizo regresar en dos ocasiones al escenario, y en una de ellas, de entre el público se escuchó una voz un gritó: "te quiere Guanajuato", al que Guadalupe Pineda respondió con un gesto de emoción.
Vestida de blanco y con un distintivo rosa que adornaba su gabardina negra, recordó que octubre es el mes de la lucha contra el cáncer de seno y explicó la importancia de unirse a este tipo de campañas, para prevenir esta enfermedad que afecta a las mujeres.
Al terminar el concierto, la directora del Festival Internacional Cervantino, Mini Caire, subió al escenario para dar un reconocimiento por 33 años de carrera musical llena de éxitos, cerrando así una de las noches más románticas y emotivas que se vivirán en la Explanada de la Alhóndiga de Granaditas, durante el 35 Festival Internacional Cervantino.